El CB Plasencia dice adiós a más de tres décadas seguidas compitiendo en el baloncesto nacional.
Juan Carlos Ramos / Ni LEB Plata ni EBA. El CB Plasencia Ambroz ha renunciado oficialmente a solicitar alguna de las vacantes de LEB Plata, donde era uno los equipos con mayor prioridad, y a partir de la próxima temporada se dedicará a ser un club dedicado exclusivamente a las categorías inferiores. Ni siquiera la posibilidad de salir en el grupo extremeño de la Primera División está asegurada.

A las 13:00 horas de este viernes 5 de julio finalizaba el plazo para que los equipos con derechos deportivos a competir en LEB Oro o LEB Plata entregaran la documentación (avales e inscripción). Y también para aquellos que optaran a alguna de las vacantes. Y ahí no estaba el CB Plasencia Ambroz.

Los directivos placentinos se han visto incapaces de seguir adelante ante la insuficiente cantidad aportada por las instituciones. Por poner un ejemplo, ponen en comparación los 10.000 euros que reciben del Ayuntamiento y los 100.000 que recibe el Ponferrada del suyo.

Con la renuncia del CB Plasencia Ambroz a competir en ligas de ámbito nacional tras tres décadas seguidas, los canteranos del equipos se han de buscar su futuro. Todo parece indicar que Javier Cardito jugará en Vigo en Liga EBA y Mario Álvarez fichará por el Clavijo Rioja de LEB Plata.
El equipo se dirige al banquillo en un partido de la pasada temporada en la LEB Plata.

Juan Carlos Ramos (Diario Hoy) / El CB Plasencia Ambroz puede poner fin a más de tres décadas seguidas jugando en ligas nacionales (LEB Oro/LEB-1, LEB Plata/LEB-2 y EBA). Si no hay vacantes para poder seguir militando en la LEB Plata, el club tiene la intención de renunciar a inscribirse en la Liga EBA y sí formar parte del grupo extremeño de Primera División.

Esa es la intención de la actual junta directiva, que de momento parece que seguirá dirigiendo la nave placentina con José Manuel Álvarez al frente. Se mantiene a la espera de que pueda haber vacantes en LEB Plata y evitar así el descenso deportivo de la pasada temporada. «En EBA seguro que no salimos», ha dicho su presidente José Manuel Álvarez.

El periodo de inscripción para los equipos de LEB Plata finaliza el 5 de julio a las 13:00 horas y el Plasencia ha de esperar, al menos, dos renuncias para seguir en la tercera categoría nacional.

Si hay vacantes, en teoría, la Comisión Delegada de la FEBllamará primero a los finalistas perdedores de los seis playoffs de ascenso (en el caso de que los ganadores hayan renunciado a la plaza) y luego a los descendidos de LEB Plata por orden de clasificación. El Plasencia es el segundo.

Es decir, el Plasencia tiene que esperar al menos dos renuncias de equipos que la pasada temporada militaron en LEB Oro o LEB Plata.La primera de ellas podría ser la del filial del Baskonia.

Si eso sucede, el Plasencia estudiará la viabilidad de un nuevo proyecto deportivo en la LEB Plata.

Javier Cardito defiende a Covington en el último partido de liga ante el Hospitalet.
Extremadura Plasencia
58
CB Hospitalet
66
EXTREMADURA PLASENCIA.
Duane Morgan (23), José Antonio Medina (6), Diego Gallardo (2), Mario Álvarez (4), Arturo Fernández (3) –cinco inicial-, Pablo Villarejo (5), Germán Martínez (3), Javier Cardito (7), Pedro Blázquez (3), Adrián López y Deng Mayot (2).
CB HOSPITALET.
Joan Creus (9), Iván García (13), Mouhamadou (15), Edgar San Epifanio (4), Garret Covington (16) –cinco inicial-, Javier Rodríguez (5), Xavier Guía (4), Albert Homs, Nil Baques, Maurice Kirby y Álex Navas.
PARCIALES:

16-13, 32-32, 39-50 y 58-66.
+Estadísticas.
ÁRBITROS:
Mariano Martín Palomo Cañas y José Antonio Sastre del Río.
INCIDENCIAS:
Pabellón Ciudad de Plasencia, 250 espectadores.












Juan Carlos Ramos / Plasencia


El Extremadura Plasencia dijo adiós a una gris y decepcionante temporada, consumada la pasada semana con el descenso, con una última derrota en casa ante el Hospitalet (58-66). A los catalanes les iba la vida para no caer también a la Liga EBA y demostraron tener más hambre, mientras que los placentinos no encontraron motivación suficiente en la posibilidad de escalar un puesto y ser el primero en optar a posibles vacantes la pasada temporada. La inesperada derrota de Gijón, el último en firmar el descenso, se lo hubiera permitido.

El Hospitalet saltó a la cancha dispuesto a meter tierra de por medio muy pronto. Lo hizo hasta que Convington comenzó a acusar el desgaste de dirigir todas las maniobras ofensivas. Del 6-11 se pasó al 16-13.

Por parte placentina, en la falta de brío generalizada, solo destacó la alegría de Duane Morgan. Hizo lo que pudo durante 35 minutos y eso le permitió al Plasencia cobrar una máxima de cinco (22-17) y llegar empatados al descanso (32-32) cuando Iván García y Diop comenzaron a hacer daño por dentro.

El único argumento de Morgan ya fue insuficiente para evitar la desconexión del Extremadura Plasencia tras la salida de vestuarios. Un parcial catalán de salida de 0-11 y cuatro minutos sin anotar en las filas locales otorgaron al Hospitalet una renta de diez puntos con la que se supo manejar perfectamente hasta el final del partido: 39-50 al final del tercer cuarto.

Sin embargo, otra vez con Duane Morgan como estilete (acabó con 23 puntos), el Plasencia se llegó a cinco puntos a poco más de tres minutos para el final (53-38). Un estratosférico triple de Joan Creus, casi a continuación, acabó por liquidar el choque (53-61).

A partir de ahí, hubo tiempo para dar espacio a los canteranos y despedir una temporada aciaga en lo deportivo. El Plasencia tendrá que esperar a ver qué movimientos depara el mercado de plazas durante el verano, mientras que el Hospitalet celebró su permanencia en el parquet de La Bombonera. Lo más curioso es que, de haber perdido, tampoco hubiera descendido a causa de la derrota del Gijón.
Duane Morgan, en el partido ante el Gijón, que podría salir beneficiado en caso de victoria placentina.

Juan Carlos Ramos / Acaba la temporada en la LEB Plata y para el Extremadura Plasencia, que en esta jornada decisiva ya no tiene nada en juego. Una vez consumado el descenso a la Liga EBA la pasada semana, al equipo placentino no le queda otra que ser juez de la competición. Has tres equipos (Rioja, Baskonia y Gijón) estarán cruzando los dedos para que el Plasencia gane al Hospitalet y allane el camino de sus respectivas permanencias (La Bombonera, 20:00 horas).

Y el Plasencia quiere ganar por dos motivos. El primero, para tener la opción de escalar una posición y ser el primero en optar posibles vacantes en la LEB Plata en la próxima temporada. Y segundo, para acabar compitiendo y con una dignidad que no han tenido los equipos, que por arriba o por abajo, ya no les iba nada en juego en las últimas jornadas.

Aquí nadie se va de vacaciones, aquí nadie se va a casa para ahorrarse unos días de salario. "Queremos ganar, queremos disfrutar y acabar la temporada de forma correcta. Queremos dedicar la victoria a los aficionados y competir al máximo. Que la gente se vaya a casa con una sonrisa", decía Raúl Pérez en la previa del partido.

El Hospitalet sabe que si pierde, está prácticamente descendido. Sus rivales directos se enfrentan ante equipos que no se juegan nada y ya sabemos cómo han transcurrido las jornadas sobre este escenario. El principal beneficiado sería el Gijón, que confía más en la victoria del Plasencia que en la del Albacete en la cancha del Baskonia para salvarse.

El Plasencia echará el cierre a una campaña muy complicada, donde se partió con expectativas altas y acabó descendido. "A principios de temporada teníamos un plantillón, con jugadores como Roberts o Tomasevic que ya no están. Pero los que quedan son grandes jugadores y con hambre de trabajar, profesionales como la copa de un pino", señala el técnico.

Una acción del partido entre el Plasencia y el Albacete en la primea vuelta.
Arcos Albacete Basket
64
Extremadura Plasencia
73
ARCOS ALBACETE  BASKET.
Eddy Polanco (18), Patrick Onwenu (14), Zarko Jukic (13), Álvaro Sanz (2), David Maldonado (2) –cinco inicial-, José Alberto García, Pablo Córdoba (7), Álvaro Picazo (3), Antonio García y Tyler Rudolph (5).
EXTREMADURA PLASENCIA.
Duane Morgan (16), José Antonio Medina (15), Diego Gallardo (5), Mario Álvarez (10), Arturo Fernández (8) –cinco inicial-, Pablo Villarejo (4), Germán Martínez (12), Javier Cardito (1) y Deng Mayot (2).
PARCIALES:

23-18, 29-38, 41-51 y 64-73.
+Estadísticas.
ÁRBITROS:
Igor Esteve Malmierca y Nicolás Murillo Khon.
INCIDENCIAS:
Pabellón del Parque.















Juan Carlos Ramos / Plasencia


Se acabó la liga para el Extremadura Plasencia. Queda una jornada para el final de la LEB Plata, pero el equipo placentino es desde este sábado nuevo equipo de la Liga EBA. Los de Raúl Pérez hicieron lo que tenían que hacer, es decir, ganar en Albacete, pero en el resto de canchas no acompañó un solo resultado. Sus cuatro máximos rivales sacaron adelante sus partidos y dejaron sin trascendencia la victoria del Plasencia en Albacete (64-73).

Se cumplió la máxima que rige el deporte de competición. No importa la calidad que tengas, lo que importa es las ganas de ganar que tengas. Y los rivales de los enemigos directos del Plasencia tenían poca o ninguna. Y también el propio Albacete, que desde que consumó su permanencia anda desconectado de la competición.

Y también se pasea el Menorca. Y el Aceitunas Fragata Morón. Y el Universitat de Vic. Vamos, que el tramo final de temporada en esta fase de permanencia está siendo un auténtico chiste, con equipos ya salvados o ya descendidos que no comparecen sobre la cancha.

Pero la culpa del descenso del Plasencia no la tiene esta caricatura de fase y sí la racha de cinco derrotas consecutivas con la que los extremeños se hundieron en la tabla. Raúl Pérez, en su llegada al equipo, ya tenía poco margen de reacción. Tres victorias en cuatro partidos no le han servido para llegar con vida hasta el final.

El encuentro en Albacete fue relativamente sencillo. Al menos más que si hubieran estado Marcus Van o Tyler Rudolph, éste en plenitud de condiciones. Los manchegos dieron la cara en el primer cuarto (23-17) y luego se borraron de la pista cuando el Plasencia se puso a defender y a acudir al rebote con contundencia. Al descanso, el marcador era de 29-37.

El Plasencia alcanzó una máxima de 12 en el tercer cuarto (39-51), pero fue entonces cuando el Albacete volvió a morder en defensa para poner las tablas (61-61). El Plasencia, sin inspiración desde la línea de 3, apostó por el plan B –algo que no ha sabido hacer en muchos tramos de la temporada- y con balones al poste bajo acabó por sentenciar.
Mario Álvarez y Arturo Fernández se retiran en el partido ante el Albacete en la primera vuelta.

Juan Carlos Ramos / Dos jornadas para el final y segundo 'match-ball' para el Extremadura Plasencia. Solventó el primero con victoria clara ante el Menorca y tendrá que hacer lo mismo esta noche en la cancha del Albacete (Pabellón El Parque, 20:00 horas). Si no gana, consumará su descenso matemático a la Liga EBA y sobrará la última jornada.

Incluso si el Plasencia fuera capaz de ganar en tierras manchegas, puede que esa victoria suficiente para seguir con vida hasta el cierre de la fase de permanencia. Necesita que al menos pierdan uno de los tres equipos que suma un balance de 11-9: Rioja, Hospitalet y Baskonia. Si ganan los tres, adiós a la LEB Plata, pase lo que pase en Albacete.

En estas dos últimas jornadas, podrían darse múltiples combinaciones. Pero casi todas las opciones de permanencia para el Plasencia pasan por estas tres premisas: ganar en Albacete, que el Hospitalet pierda en casa ante un Ávila que se juega su última bala y que el Gijón pierda en la cancha de un Morón que ya está salvado.

Si eso sucede, el Extremadura Plasencia volvería a depender de sí mismo y se jugaría la permanencia en la última jornada en casa ante el Hopistalet.

"No creo que necesitemos un milagro, ya que hay partidos que se pueden dar a favor. Los rivales tienen salidas difíciles y creo que tendremos opciones en la última jornada si somos capaces de ganar en Albacete. Es difícil, pero puede pasar de todo", decía Raúl Pérez en la previa del partido.

Todo pasa por seguir creyendo en sí mismos. "Con trabajo, con esfuerzo, con lucha… Tenemos que saber que no podemos venirnos abajo en ningún momento porque eso nos puede hacer perder la categoría. Los chicos están concienciado y han realizado una semana de trabajo muy buena. Queremos repetir las buenas sensaciones del último partido", asegura el entrenador placentino.

Enfrente tendrá a un Albacete que ha bajado enteros desde que se fue el americano Marcus Van, ya con el equipo salvado. Además, tiene a dos jugadores importantes como Tyler Rudolph y Zarco Jukic entre algodones. Eso lo pagó en la pasada jornada en Ávila con una derrota muy llamativa (86-44).

"No me espero el Albacete del otro día, pero si tiene bajas tratarán de imponer un ritmo pausado y con muchas zonas. Nosotros, todo lo contrario, queremos un partido con ritmo alto", anticipa Raúl Pérez.

Javier Cardito presiona la salida de balón en el partido ante el Morón en la primera vuelta.
Juan Carlos Ramos / Solventó la primera final y ahora va camino de la segunda. Y si lo hace, el Extremadura Plasencia tendrá por delante otras tres. No tiene otra opción si quiere aferrarse a la LEB Plata. En este nuevo envite a vida o muerte, le espera este domingo un Aceitunas Fragata Morón (Pabellón Alameda, 13:00 horas) que transita al frente de la tabla y tiene la permanencia virtual ante el bolsillo.

Ante la falta de elementos atractivos con los que seducir a sus aficionados en un domingo de Semana Santa, el Morón ha tratado de vender el partido como el de la permanencia matemática. Y razón no le falta, ya que saca cuatro victorias a la frontera con los puestos de descenso con cuatro jornadas por disputarse.

El Plasencia tiene un balance de 8-10 y está a un partido del soñado sexto puesto que ocupa al Baskonia, al que tiene ganado el 'basket average'. Dormirá en zona segura si gana al Morón y pierden el Baskonia en La Roda y el Vic en casa ante el Gijón.

"Es otra final ante un equipo con empaque y con jugadores que tienen nivel de LEB Oro. Además, en una de las pistas que más aprietan. Muchas de nuestras opciones de salvación pasan por ganar en Morón y el equipo cree que puede hacerlo. Vamos con ilusión y el objetivo, como mínimo, de competir hasta el final", decía Raúl Pérez en lo que será su segundo partido como entrenador del Extremadura Plasencia.

El Morón ya dio síntomas de no tener suficientes motivaciones en juego el pasado sábado en Ávila. Viajó en el día cuando los planes iniciales eran hacerlo el viernes. Luego, dejaron escapar un partido que tenían en el bolsillo. "Es un equipo que un poco montaña rusa. Suelen jugar a un ritmo lento, de largas posesiones, para adaptarse al juego de José Antonio Marco… Pero es un equipo que sabe ganar anotando solo 60 puntos. Es de los que mejor defiende de la liga, tiene jugadores muy físicos. Saben muy bien a lo que juegan", explicaba Raúl Pérez.

Sobran presentaciones para hablar de jugadores como Cameron, José Antonio Marco, Howard o Jon Ander Aramburu, que llega tocado a esta cita. El que no estará es Tanner Omlid, ausente ya en los últimos partidos por lesión. "Si tienen un día bueno, pueden pasar por encima de cualquiera", avisa el entrenador placentino.

Raúl Pérez tendrá a su disposición a sus diez jugadores, una vez que Duane Morgan ha superado la contractura muscular que le condicionó en la segunda parte del partido ante La Roda. Todos llegan en buenas condiciones físicas y anímicas.

"Los jugadores están entrenando muy duro, incluso hemos tenido que bajar la intensidad para que no hagan más de lo que deben. Eso me gusta, porque creo que como se entrena, se juega. Con cinco partidos no puedo hacer maravillas ni las quiero hacer, ya que también hay muchas cosas buenas del anterior entrenador, pero sí que notado un cambio a nivel defensivo y, sobre todo, en el aspecto anímico", reconoce Raúl Pérez.

Raúl Pérez se estrenó como entrenador del Plasencia con una victoria ante La Roda.
Extremadura Plasencia
65
Fund. Globalcaja La Roda
56
EXTREMADURA PLASENCIA.
Duane Morgan (18), José Antonio Medina (7), Diego Gallardo (9), Mario Álvarez (9), Arturo Fernández (5) –cinco inicial-, Pablo Villarejo (12), Germán Martínez (2), Javier Cardito (3), Stefan Radosavljevic y Deng Mayot.
FUNDACIÓN GLOBALCAJA LA RODA.
José Luis Ibáñez, Michel Znege (10), José Antonio Blázquez (9), Óscar Herrero (8), Mous Barro (12) –cinco inicial-, Uchenna Iroegbu (10), Antonio Boyero, Héctor Jiménez y Franck Kougnia (7).
PARCIALES:

18-17, 41-32, 52-43 y 65-56.
+Estadísticas.
ÁRBITROS:
Asunción Langa de Martín y José María Olivares Bernabéu.
INCIDENCIAS:
Pabellón Ciudad de Plasencia, 300 espectadores.





















Juan Carlos Ramos / Plasencia


Era un partido a vida o muerte y el que salió muerto fue La Roda, que prácticamente certificó su descenso virtual en La Bombonera. El Plasencia, en el primer partido como entrenador de Raúl Pérez, rompió una racha de cinco derrotas seguidas para dar el primer paso en busca de esa permanencia que aún sigue siendo muy complicada. En las cuatro jornadas que restan, deberá sumar al menos tres victorias.

No se vieron demasiados cambios en relación al equipo de Rafa Sanz. El cinco inicial lo hubiera firmado el entrenador cordobés. E incluso, la participación testimonial de Stefan Radosavljevic. Si acaso, se vio a un José Antonio Medina menos preocupado en consumir los segundos de la posesión y a un Duane Morgan que fue la gran referencia por dentro hasta que sufrió algún tipo de percance físico.

Y hay que decirlo, también acompañó el porcentaje desde la línea de tres. Al menos, en la primera parte, que fue cuando el Plasencia obtuvo una renta de +10 con la que se manejó con comodidad durante el resto del choque.

La Roda, lastrado por la ausencia de mayor referente ofensivo, Gregorio Adón, trató de competir surtiendo de balones por dentro a Mous Barro y Franvk Kougnia, que se mostraron imparables hasta que tuvieron oxígeno. Por su parte, el triple sostuvo al Plasencia (18-17 y 15 puntos de tres en el primer cuarto).

En el segundo cuarto, el Plasencia decidió buscar soluciones por dentro ante el desgaste de las torres rodeñas. Y en ese escenario, Duane Morgan ofreció una exhibición de versatilidad. Se fue al descanso con 18 puntos y permitió al Plasencia sin la necesidad, y la presión, de tener que mirar al marcador (41-32 con veinte minutos por disputarse).

A pesar de que el acierto de tres comenzó a descender (era un 9/20 al descanso) y Duane Morgan daba muestras de molestias físicas (ya no volvió a anotar), la defensa del Plasencia borró de la pista a La Roda, que sobrevivía con algún triple estratosférico de Óscar Herrero.

A La Roda no le quedó otra que dejar tirar al Plasencia a través una defensa en zona. Sacó provecho durante unos minutos e incluso se llegó a poner a seis (49-43), pero la aparición de Medina para tirar del carro desatascó una situación que en absoluto llegó a ser preocupante ante la falta de argumentos ofensivos de los manchegos.

Con el 60-51 a falta de 02:15 para el final, un triple de Mario Álvarez acabó por liquidar un partido que vuelve a meter en la pelea al Extremadura Plasencia en la lucha por la permanencia.
Raúl Pérez da instrucciones en un partido de la Selección Extremeña femenina.
Juan Carlos Ramos / La vida sigue y con ella la lucha por la permanencia del Extremadura Plasencia. Ahora, con nuevo jefe en el banquillo, Raúl Pérez ‘Rula’, que se va a estrenar ante La Roda (La Bombonera, 18:30 horas) como entrenador de un equipo masculino de ámbito nacional. Ya fue ayudante de Jesús Porras durante varias temporadas en la Liga EBA y, las tres pasadas campañas, primer técnico del CP Miralvalle que milita en la 1ª División Nacional Femenina.

Raúl Pérez emprende la más desafiante aventura que un entrenador joven, de solo 30 años, pudiera imaginar. Tiene la misión de tratar de salvar a un equipo que llega en una situación más comprometida, sumido en una racha de cinco derrotas consecutivas y con la obligación de sumar, al menos cuatro victorias, en las cinco jornadas que restan para seguir en la LEB Plata.

"Es una situación muy difícil, sí, pero no imposible. Y por ilusión, lucha y trabajo no va a ser (…) Muchas gracias a la directiva por confiar en mí y a toda la gente que me escribió durante el día de ayer y el de hoy. Estoy muy agradecido y me dais muchas fuerzas para trabajar todavía más duro", ha escrito Raúl Pérez en Facebook.

Sustituye a Rafa Sanz, que este viernes firmó el finiquito y ya está en tierras cordobesas. No hubo despedida formal y sí llamadas o encuentros personales con su núcleo de confianza en el vestuario.

Para estrenarse, el Plasencia de Rula (a una victoria de la permanencia más el average perdido) tendrá enfrente a un rival aún más tocado. La Roda suma una victoria menos que los placentinos y encima ha perdido a su jugador más resolutivo, Gregorio Adón. El alero dominicano cayó lesionado la pasada semana. El que pierda, saldrá tocado de muerte.
Rafa Sanz da instrucciones a su equipo durante un tiempo muerto.

Juan Carlos Ramos / El CB Plasencia Ambroz ha destituido a Rafa Sanz como entrenador de su equipo de LEB Plata. El divorcio directiva-entrenador era una realidad desde hace meses, pero la junta acabó por hacerlo efectivo este jueves. Cinco derrotas consecutivas y una permanencia más que comprometida le han costado el cargo al técnico cordobés. «Queremos agradecer el trabajo y el esfuerzo realizados por Rafael Sanz durante toda la temporada deseándole todo tipo de suertes en su futuro, tanto personal como deportivo», rezaba una escueta nota de prensa para anunciar su cese.

Su sustituto va a ser Raúl Pérez ‘Rula’, entrenador las últimas tres temporadas del CP Miralvalle de la 1ª División Nacional nacional –y de su filial junior-, que ya tuvo una breve y efímera etapa como entrenador del CB Plasencia Ambroz.

Sucedió en la pretemporada 2016/2017, cuando Raúl Pérez fue elegido para hacerse cargo del proyecto placentino en la Liga EBA tras el periplo de Jesús Porras como primer entrenador. Finalmente, desechó la oferta después de que su fichaje se hiciera oficial.

Raúl Pérez tomará las riendas del Plasencia en las últimas cinco jornadas de la temporada dentro de la fase por la permanencia. Ya sabe las cuentas: tres victorias seguramente no basten y con cuatro habrá que mirar a otros campos.

Una situación derivada de la caída en picado del Extremadura Plasencia en los últimos tres meses, desde la salida de Marcellus Roberts y Duane Morgan por la falta de visado de trabajo y el rechazo de Rafa Sanz a contar con Stefan Radosavljevic, pívot fichado por la junta directiva a pesar del dictamen desfavorable del entrenador.

No fue el único encontronazo entre el club y el entrenador, traducido en desencuentros con presidente, directivos, algún miembro del staff y algún jugador, todo ello plasmado en ruedas de prensa que incluso merecieron el apercibimiento del presidente. La salida de Morgan (que tardó más de un mes en volver) y Roberts (que no va a volver) y la falta de reemplazos de calidaddinamitaron la convivencia hasta hacerla irrespirable. Su destitución ha sido la solución lógica a un desarrollo de tales características.
José Antonio Medina sube el balón en un partido anterior.
Universitat de Vic
81
Extremadura Plasencia
61
UNIVERSITAT DE VIC.
Luis Jacobo (8), Samu Domínguez (12), Nil Sabata (4), Xavier Torrent (7), Devon Campbell (8) –cinco inicial-, Julián Garrote (11), Guillem Comas, David Vidal (7), Jordi Iglesias (5) y Roger Fornas (19).
EXTREMADURA PLASENCIA.
Pablo Villarejo, Duane Morgan (14), José Antonio Medina (12), Germán Martínez (11), Deng Mayot (3) –cinco inicial-, Diego Gallardo (14), Javier Cardito, Stefan Radosavljevic, Mario Álvarez (6) y Arturo Fernández (1).
PARCIALES:

23-16, 51-21, 69-44 y 81-61.
+Estadísticas.
ÁRBITROS:
José María Terreros San Miguel y Javier Villanueva Tena.
INCIDENCIAS:
Pabellón Castell d'en Planes.






















Juan Carlos Ramos / Plasencia


Pesadilla en Vic. El Extremadura Plasencia consumó su quinta derrota seguida ante un rival directo en la lucha por la permanencia (81-61) y empieza a asumir que su destino es el descenso. Abultadísimo varapalo que deja al equipo placentino al filo del precipicio. Solo un inesperado accidente deportivo impedirá que juegue el próximo año en la Liga EBA.

Incluso, el Plasencia perdió el average de +14 con el que Plasencia viajaba a tierras catalanas. Y en los últimos cinco minutos, parece que a pocos les importaba. De esta forma, en las cinco jornadas restantes, tiene que esperar a que el Universitat de Vic coseche dos derrotas más que los extremeños. Es decir, si gana tres partidos, el Plasencia tendría que ganar los cinco. Las matemáticas aún son posibles, pero las sensaciones son terribles.

El Plasencia puso un pie en el descenso el día que Roberts y Morgan tuvieron que regresar a Estados Unidos a por el visado de trabajo. Y puso el otro pie cuando la directiva se empeñó en esperar a ambos (Roberts ni está ni se le espera) y remendar su ausencia con el fichaje de Stefan Radosavljevic a pesar del dictamen desfavorable del entrenador. El serbio solo jugó 02:18 en Vic.

El Plasencia juega casi sin pívots y los rivales se sienten como en un spa. Eso condiciona todo. Sin jugadores que temer por dentro, los rivales se preocupan más en poner trabas en el perímetro. Y Rafa Sanz, que pasa de Radosavljevic, poco puede hacer con dos 3,5 como Morgan y Mario y un 5 como Mayot, más tierno que un queso de Burgos.

Con un equipo como el Universitat de Vic que propone un correcalles, el Plasencia solo pudo alcanzar su paupérrima media de anotación en esta fase de permanencia: 61.

Y eso fue cuando el Vic levantó el pie del acelerador, porque la primera parte fue sonrojante. El Plasencia tuvo pilas hasta el 16-16, que coincidió con la entrada de los kilos de Fornals. A partir de ahí, los de Rafa Sanz fueron aniquilados, con un parcial demoledor de 35-5 en pleno desbarajuste técnico-táctico: 51-21 al descanso.

El Plasencia dio señales de dignidad en la segunda parte con una presión a toda cancha. Con 69-51 parecía que tenía intención de ganar el average. Nos equivocamos todos. El partido se diluyó entre intercambio de canastas, juegos de malabares y alguna antideportiva.
El Plasencia acabó muy enfadado con los árbitros del partido.
Extremadura Plasencia
72
Arcos Albacete
73
EXTREMADURA PLASENCIA.
Pablo Villarejo (12), Duane Morgan (7), José Antonio Medina (12), Mario Álvarez, Arturo Fernández (8) –cinco inicial-, Germán Martínez (8), Diego Gallardo (14), Javier Cardito (3), Stefan Radosavljevic (2) y Deng Mayot (6).
ARCOS ALBACETE.
Eddy Polanco (18), Patrick Onwenu (11), Zarko Jukic, Álvaro Sanz (7), Tyler Rudolph (11) –cinco inicial-, Kevin Zabo (10), Pablo Córdoba (5), Álvaro Picazo (3) y Marcus Van (8).
PARCIALES:

26-15, 42-39, 57-51 y 72-73.
+Estadísticas.
ÁRBITROS:
Jaime Gómez Luque y Sergio Eduardo González Morán.
INCIDENCIAS:
Pabellón Ciudad de Plasencia, 400 espectadores.




Juan Carlos Ramos / Plasencia


El Plasencia llegó igualado al final y acabó perdiendo. Da igual cuando lean esta frase, tiene vigencia en cualquier momento de la temporada. Lo malo es que, a medida de que se va acercando el final de liga, cada derrota va teniendo más trascendencia. La de este domingo ante el Albacete (72-73) es enorme, ya que por primera vez cae a puestos de descenso en esta fase por la permanencia.

Da la sensación de que el Plasencia tiene que hacer el doble que sus rivales para ganar. No es que el Albacete hiciera demasiado, pero al equipo placentino no le bastó ser superior. En el último minuto se pegó un tiro en el pie, como siempre.

Los 38 primeros minutos no sirvieron más que para volver al punto de salida. Entre medias, el Plasencia alcanzó una máxima de 13 en el primer cuarto (26-13), en el segundo se olvidó de anotar por su falta de referencias en la pintura (42-39), en el tercero se olvidaron de anotar ambos y en el último acabó por remontar el Albacete (61-63).

A partir de ahí volaron los triple de Medina y Villarejo, pero también los de Polanco. Con 72-68, un 3+1 de Polanco estuvo a punto de empatar a falta de 24 segundos (72-71). Lo malo es que el rebote fue para un Mario que tuvo su peor día de la temporada. Le hicieron falta, falló los dos tiros libres y, a 2 segundos para el final, Zabo se marcó canastón inverosímil (72-73).

Ya en campo albaceteño, el balón de banda fue para Medina, que ni siquiera pudo buscar el lanzamiento porque pisó la línea. Lo dicho, nuevas formas de reinventarse en finales trágicos.
Rafa Sanz da instrucciones a Pablo Villarejo en el último partido disputado en casa.

Juan Carlos Ramos / Ya se han disputado cuatro jornadas y media de las doce que se compone la fase por la permanencia en la LEB Plata y la igualdad sigue siendo extrema. Tanto es así que, en el caso del Extremadura Plasencia, una victoria o una derrota le separa de ser segundo o penúltimo en la tabla clasificatoria. Y descienden seis de los doce equipos. Casi nada.

Por este motivo, el Plasencia quiere hacer de La Bombonera un fortín donde no se escapen más partidos que el que perdió hace dos semanas ante el Morón. "Ya cometimos un desliz que para mí fue grave y ojalá no nos acordemos de eso, pero los partidos de casa son muy importantes. Y también muy difíciles, porque la presión que tiene el equipo de casa es grande",avisaba Rafa Sanz en la previa de un nuevo choque.

En esta nuevo envite, que excepcionalmente se disputa a las 18:00 de este domingo, el Extremadura Plasencia tendrá enfrente a un Arcos Albacete que suma una victoria más que los placentinos (8-6). En su cancha del Pabellón del Parque es un rodillo, pero cuando viaja baja enteros. Al menos en esta fase por la permanencia, donde ha cosechado dos derrotas amplias en dos desplazamientos.

"Es un equipo con mucha calidad en el uno contra uno, con jugadores como Eddy Polanco, y con capacidad para jugar de fuera a adentro, como es el caso de Patrick Owenu", señala el técnico del Plasencia, que tiene claro por dónde deben pasar las opciones extremeñas: "No podemos permitir segundas opciones ni que aprovechen su talento individual en el uno contra uno. Delante, tenemos que no frenarnos ante las alternancias defensivas que nos van a plantear".

Sobre la disminución del bagaje ofensivo del Plasencia en las últimas jornadas, Rafa Sanz reconoce que habido "problemas de finalización", pero no cree que la selección de tiro haya sido incorrecta.

Rafa Sanz podrá contar con sus diez jugadores. Sobre el caso de Marcellus Roberts, el entrenador dice que le sigue esperando, pero no hay novedades en los últimos días en relación a la consecución de su visado de trabajo para poder regresar a España.

Javier Cardito defiende la subida de balón de Javier Hernández. HESTIA MENORCA
Hestia Menorca
59
Extremadura Plasencia
56
HESTIA MENORCA.
Jan Orfila (8), Andreu Matalí (3), Javier Hernández (7), Ricky Pack (16), Adrián Méndez (2) –cinco inicial-, Jorge Jiménez (3), Duby Okeke (5), Quim Salvans (2), Gabriel Torres (2), Carlos Poyatos y Andrés Miso (11).
EXTREMADURA PLASENCIA.
Duane Morgan (9), José Antonio Medina (10), Germán Martínez (2), Arturo Fernández (12), Deng Mayot (5) –cinco inicial-, Pablo Villarejo (7), Diego Gallardo (6), Javier Cardito (1), Stefan Radosavljevic (2) y Mario Álvarez (2).
PARCIALES:

12-13, 31-36, 55-42 y 59-56.
+Estadísticas.
ÁRBITROS:
Pere Munar Bañón y José Javier Marqueta Gracia.
INCIDENCIAS:
Pavelló Menorca, 2.100 espectadores.



Juan Carlos Ramos / Plasencia


El Plasencia volvió a ser Jekyll y Hyde en un mismo partido. Completó unos primeros veinte minutos más que decentes en Menorca, pero todo lo que sucedió tras el descanso fue un despropósito. Y así y todo tuvo opciones para ganar. O al menos, forzar la prórroga. No lo aprovechó por dos veces y cosechó una derrota (60-57) que le deja en una situación más que delicada en esta fase por la permanencia.

El partido ya arrancó con mal pie, en un correcalles sin sentido que Rafa Sanz supo detener a tiempo (6-2). A partir de ahí, el Plasencia templó ánimos y, gracias a una gran defensa, retomó el dominio del marcador (12-13).

La aparición de Miso en la filas locales fue respondida con la inspiración de Villarejo tanto por fuera como en penetraciones. El Plasencia conseguía su máxima justo en el intervalo (31-36).

El tercer cuarto fue para olvidar. El Plasencia solo fue capaz de anotar seis puntos, un bagaje paupérrimo que solo encontraba parangón en el primer cuarto del 'amistoso' de Zamora al final de la liga regular. Con 55-42, todo parecía liquidado.

Sin embargo, la defensa en zona visitante bloqueó al Menorca, incapaz de anotar. El Plasencia pudo meterse en el partido y lo hubiera ganado si no fuera porque falló los últimos 17 triples que intentó.

Aun así, Medina tuvo tres tiros libres para empatar a 23 segundos para el final. Solo acertó dos (57-56). Con el 59-56 tras tiros libres locales, incomprensiblemente, Gallardo se jugó una penetración en vez de doblar el balón hacia fuera buscando el triple.
José Antonio Medina ya está recuperado de su esguince de tobillo.

Juan Carlos Ramos / Dos victorias en las dos primeras jornadas de la fase de permanencia habían dado un pequeño colchón al Extremadura Plasencia para poder afrontar la semana con tranquilidad. Ese rédito ha desaparecido tras la derrota en casa ante el Morón, de tal forma que está obligado a pelear por la victoria en la cancha del Hestia Menorca en una de las salidas más complicadas de la temporada (Pavelló Menorca, 20:00 horas).

Si no es capaz de peligro, el Plasencia corre el peligro de caer por debajo de la frontera de la zona de permanencia. Eso mismo piensa el Hestia Menorca, que igualmente presenta un balance de 7-6.

El Menorca es un equipo con jugadores veteranos y experimentados, que ofrecen su mejor versión en su propia cancha. La cálida afición de Bintaufa arropa al conjunto en los momentos duros de partido y no le permite cualquier tipo de desconexión.

"Es un equipo muy experimentado, con jugadores con muchos años de baloncesto. Miso sabe tirar de tres, pasa el balón y pone bien el balón. Jiménez es experto y un buen pasador… Tenemos que jugar con una gran defensa para que no puedan desarrollar con comodidad su talento y su calidad", decía Rafa Sanz antes de coger el puente aéreo a tierras baleares.

Todos los jugadores están a disposición del técnico cordobés, incluido José Antonio Medina, en perfectas condiciones después de perderse el partido ante el Morón por un esguince de tobillo.

Del que no hay novedades es de Marcellus Roberts y nadie pone la mano en el fuego por que el americano solventa sus problemas de visado y vuelva antes de acabar la temporada.

En el Menorca estarán el pívot nigeriano Okeke, recuperado de su lesión, y también un viejo conocido como Andreu Matalí, que ha padecido molestias en la zona lumbar ebn las pasadas semanas.

José Antonio Medina, en el banquillo, con una bolsa de hielo para tratar su esguince de tobillo. PALMA
Extremadura Plasencia
48
Aceitunas Fragata Morón
60
EXTREMADURA PLASENCIA.
Germán Martínez (12), Diego Gallardo (7), Mario Álvarez (5), Arturo Fernández (3), Deng Mayot –cinco inicial-, Pablo Villarejo, Duane Morgan (12), Javier Cardito (1) y Stefan Radosavljevic (8).
ACEITUNAS FRAGATA MORÓN.
Fall El Hadji (13), Jon Aramburu (9), Taylor Cameron (16), Ángel Vázquez, Jean Cadot (5) –cinco inicial-, Kedar Salam (2), Tanner Omlid (6), Alejandro Rodríguez (8) y Sergio Cecilia.
PARCIALES:

13-12, 23-24, 36-44 y 48-60.
+Estadísticas.
ÁRBITROS:
Juan P. Morales García-Alcaide y Aitor Gómez Hernández.
INCIDENCIAS:
Pabellón Ciudad de Plasencia, 500 espectadores.































Juan Carlos Ramos / Plasencia


No Medina, no party. El Extremadura Plasencia puede lidiar con la ausencia de sus dos americanos, incluso aunque ésta se extienda durante seis jornadas, pero ojo con que falte el base cordobés. Su baja, como se demostró ante el Morón, supone un torpedo en la línea de flotación del equipo placentino.

Un esguince de tobillo en la última sesión de entrenamiento le permitió hacer la ronda de calentamiento, pero los dolores no le dejaron jugar. Su lesión llegaba en el peor momento posible, ante el conjunto más rocoso de la competición y que demostró que su liderato en esta fase de permanencia no es cuestión de casualidades.

Cierto es que en el Morón tampoco pudo alinearse José Antonio Marco por molestias en la espalda, pero el equipo sevillano esgrimió argumentos de sobra para suplir con solvencia la baja del exbase del Cáceres Patrimonio.

Fue un partido duro de roer para el espectador. Primero, por ataques exprimiendo el reloj de 24. Segundo, por defensas extenuantes que asfixiaron a los ataques. Tercero, por los bajísimos porcentajes en el perímetro de uno y otro.

El Plasencia aguantó sobre este escenario mientras le sostuvo el físico. Y eso fue durante los primeros veinte minutos. Tras el descanso, el Morón fue superior y mereció la victoria ante un Plasencia muy espeso en la canasta contraria.

Esa espesura ya hizo su aparición en el primer cuarto, pero el regreso de Duane Morgan, con seis puntos seguidos, maquilló el caudal ofensivo de los jerteños (13-12).

Con una máxima local de cuatro (16-12), el Morón volteó el marcador con un parcial de 0-6 para cobrar una ventaja que ya no abandonó en el resto del encuentro. Sin Medina y sin su talento para el bote por fuera del 6,75, al Plasencia le costó horrores salir de la primera línea de presión y crear espacios para el tiro (23-24 al descanso).

El Morón no es que estuviera más inspirado que su oponente, pero en momentos de sequía siempre encontraba las penetraciones de Cameron para abrir la lata. Con una máxima de once (30-41), el choque parecía liquidado.

Sin embargo, una inesperada reacción placentino puso el 41-44 y con triple para empatar. El lanzamiento se salió, llegó la cuarta de Morgan –que sostenía al equipo por dentro- y, casi seguido, un triple estratosférico de Aramburu que sellaba la victoria andaluza (41-52). Los últimos minutos no sirvieron más que para especular con posibles 'averages'.
Duane Morgan volverá a jugar después de seis partidos fuera de las pistas.
Juan Carlos Ramos / Han tenido que pasar seis jornadas para que el Extremadura Plasencia pueda contar por fin con alguno de sus dos americanos, que en su día pusieron rumbo a Estados Unidos para tratar de conseguir el visado que le reclamaban desde Inspección de Trabajo. Seis jornadas que los 'ocho irreductibles' han saldado con matrícula de honor, con un balance de cuatro victorias y dos derrotas.

El regreso de Duane Morgan se produce en tiempo y forma propicios para afrontar uno de los partidos más complicados de esta fase de permanencia. Enfrente, un clásico como el Morón que llega como líder de esta segunda ronda con un balance acumulado de 8-4.

El Plasencia, segundo, presenta una tarjeta de 7-5, pero tiene los puestos de descenso a solo un partido. Será, por tanto, un encuentro donde placentinos y sevillanos busquen la calma en la tabla (La Bombonera, 18:30 horas).

Sobran presentaciones para hablar de jugadores como Jon Aramburu, Brandon Sebirumbi, Jean Cadot o el excacereño José Antonio Marco. "Es un equipo imponente en el aspecto físico, con un 3 como Cadot que no abunda y un base con fortaleza como Ángel Vázquez. Tiene un quinteto muy grande. Habrá que estar atentos para no cometer pérdidas de balón y que no puedan correr", decía Rafa Sanz en la previa del partido.

El técnico, después de un mes y medio, ha podido entrenar en cinco contra cinco. El objetivo ahora es "tener paciencia" con Morgan en la readaptación al grupo y también con el recién fichado Stefan Radosavljevic. "Tiene buena actitud y ganas de aprender, pero no es fácil subirse a un tren en marcha".

Los jugadores del Plasencia celebran la victoria tras el último ataque de La Roda. FEB
La Roda
71
Extremadura Plasencia
73
LA RODA.
José Luis Ibáñez (2), Uchenna Iroegbu (5), Michel-Ofik Nzege (9), Gregorio Adón (15), Franck Kougnia (14) –cinco inicial-, Héctor Jiménez (17), José Antonio Blázquez, Óscar Herrero (5) y Mus Barro (4).
EXTREMADURA PLASENCIA.
José Antonio Medina (17), Diego Gallardo (11), Mario Álvarez (8), Arturo Fernández (11), Deng Mayot (11) –cinco inicial-, Pablo Villarejo (5), Germán Martínez (3), Javier Cardito (3) y Stefan Radosavljevic (4).
PARCIALES:

13-20, 33-37, 46-54 y 71-73.
+Estadísticas.
ÁRBITROS:
Jordi Domingo Vilalta y Salvador Patricio López.
INCIDENCIAS:
Pabellón Juan José Losano Jareño.

































Juan Carlos Ramos / Plasencia


Otro partido sin americanos y otra victoria. Puede que ya no sea noticia ni sorprendente, pero no resta ni un ápice de mérito al grupo que está sacando adelante al Extremadura Plasencia en la parte más trascedente de la temporada. En esta ocasión, además, lo hicieron por primera vez fuera de casa, en la cancha de un La Roda que llegaba de vapulear al Ávila. Su triunfo por 71-73 tomó forma tras un final de infarto.

Para esta cita, el Plasencia dispuso por fin de una rotación más tras el debut de Stefan Radosavljevic, que aportó 16 minutos de descanso a los ocho irreductibles y un buen trabajo defensivo bajo la canasta. En realidad, todo el grupo rayó a un gran nivel en la parcela defensiva. Ahí se empezaron a labrar las primeras ventajas locales, rubricadas en la canasta contraria con muy buenos minutos de Deng Mayot (13-20).

Por poner algún pero, el Plasencia volvió a abusar del triple. Hasta el descanso, solo buscó seis tiros de campos y se jugó hasta 20 lanzamientos desde el 6,75. Por suerte para los extremeños, entraron ocho de ellos, lo que, unido al paupérrimo acierto de La Roda desde la línea de tiros libres, mantuvo la ventaja visitante a salvo al descanso (33-37).

A esas alturas de partido, y también tras la reanudación, se echaba de menos la anotación de Gallardo, perdido en una sucesión de triples sin mucho sentido. Con la remontada completada (42-41) y la cuarta de Mayot, todos se temieron lo peor.

Rafa Sanz pidió calma y sentido común a la hora de acabar las jugadas. Diego Gallardo tomó buena nota y empezó a jugársela cuando estaba liberado. El resultado, dos triples seguidos y otra vez ventaja de ocho (46-54).

Otro triple de Medina puso una máxima de 14 puntos (48-62) ante un La Roda que parecía desquiciado y sin recursos para atacar la buena defensa placentina. Cuando estaba prácticamente muerto, un triple desde el medio de la pista de Herrero renovó los ánimos manchegos (53-62).

El Plasencia contuvo el primer arreón, pero ya no fue capaz de detener el segundo. Con 59-71 a 04:25 para el final, el caudal ofensivo se secó sobre todo por la férrea defensa sobre Medina. Un parcial de 12-0 puso el 71-71 a 35 segundos para el final. Ahí agarró el balón Medina y se la jugó con una buena penetración y una bandejita contra tablero (71-73). Con 15 segundos por delante, La Roda buscó al 'peso pesado' Franck Kougnia, en superioridad con Medina. El base no solo aguantó los kilos del camerunés, sino que levantó los brazos para entorpecer la anotación del pívot y esperar el tapón salvador de Villarejo en la ayuda.

Con esta victoria y tras sumar dos de dos, el Plasencia ya tiene un partido de ventaja sobre los puestos de descenso.